
Módulo 4: El secreto de una sesión perfecta
Objetivo: Aplicar el tratamiento con técnica profesional, asegurando resultados impecables y la máxima seguridad para el paciente y el personal.
Verificación del Puntero y Seguridad Visual
Antes de emitir el primer disparo sobre la piel, es vital realizar estas comprobaciones de seguridad:
· Prueba de enfoque: Apunta la pistola hacia la sábana desechable de la camilla y verifica que la circunferencia del puntero sea uniforme y clara.
· Detección de fallas: Si la circunferencia no es uniforme, revisa que el spot no esté interfiriendo. Si el haz no aparece, no utilices el láser, ya que puede ser señal de una fibra óptica rota.
· Protección obligatoria: Utiliza siempre protección ocular. Nunca mires directamente el haz, incluso con los lentes puestos.
· Entorno seguro: Asegúrate de que el paciente no lleve joyas, relojes o instrumentos reflectores que puedan interceptar el haz.

El Marcaje: Tu Mapa de Trabajo
Para evitar incidencias por áreas omitidas o tratamientos mal aplicados, el marcaje es fundamental:
· Herramienta: Utiliza estrictamente un lápiz blanco. Esto evita que el láser detecte el trazo y marque o queme la piel del paciente.
· Técnica de trazado: Delimita el área de trabajo en cuadros pequeños. Esto te permitirá llevar una línea de seguimiento exacta y no omitir ningún espacio.
· Referencia por zona: Por ejemplo, el brazo se traza desde la línea del hombro (como una manga), primero por el frente y luego por atrás.
Técnica de Aplicación Profesional
Una vez configurada la Fluencia (para un spot de 18 mm se recomienda de $6$ a $20~J/cm^2$), sigue estos pasos:
· Contacto perfecto: El spot debe ir siempre pegado a la piel, únicamente tocándola, sin presionar fuerte y sin despegarlo durante el disparo.
· Ritmo de disparo: Puedes realizar disparos uno a uno o dejar presionado el botón para disparos continuos, siempre manteniendo los espacios correctos entre cada impacto para cubrir el área completa.
· Cambio de área: Al terminar una zona o cambiar de paciente, pon el equipo en STANDBY para evitar disparos accidentales y reinicia el contador de disparos si es necesario.
Regla de Oro: Nunca permitas que el haz de láser se dirija a otra parte que no sea el área de tratamiento o el orificio de calibración.


